EL AJO - Propiedades

El ajo es un eficaz depurador y fluidificante de la sangre, por su contenido en ajona.

Reduce el nivel de grasa y colesterol, gracias a su aporte en alicina.

Ayuda en la hipertensión protegiendo al mismo tiempo el corazón y a las arterias dándoles mayor flexibilidad y manteniéndolas libres de depósitos de colesterol.

Posee efectos antibacterianos.

Purifica las mucosas, pulmones, nariz y garganta.

El ajo en uso tópico es un estupendo germicida.

Previene el cáncer de estómago.

Colabora en la mejoria de todas las infecciones.

¿Dónde se encuentra?
Esta planta es originaria de Asia, pero actualmente se encuentra cultivada en varias partes del mundo.

Partes de la planta que se utilizan
Los bulbos y el aceite.

¿Cómo se utiliza?
Los bulbos pueden ser consumidos crudos o agregarse a leche u a otras bebidas. Las cápsulas de ajo deshidratado y las “perlas” de ajo que contienen el aceite son ofrecidas en el mercado. Las tinturas de ajo se emplean en la medicina homeopática.

¿Para qué se utiliza en medicina?
Tradicionalmente, el ajo se usa como antiséptico, contra infecciones de la piel causadas por hongos, además de como “antibiótico natural”, tanto interna como externamente.

También se ingiere para reducir los niveles de grasas, incluyendo el colesterol. Los compuestos azufrados de esta planta quizás puedan ser útiles en la prevención de cáncer de estómago, pero falta mayor investigación al respecto.

Algunos de los ingredientes activos del ajo poseen acción antibiótica de amplio espectro.

El ajo puede reducir modestamente la presión sanguínea. Se emplea también para prevenir coágulos de la sangre. Esta planta tambien reduce los niveles de azúcar en la sangre y posee un efecto diurético.

El consumo de ajo en cantidades pequeñas como condimento alimenticio, generalmente no posee ningún riesgo para la salud.

 

Seguridad/Precauciones

• No ingiera ajo en grandes cantidades por lo menos 2 semanas antes y una semana después de una cirugía, ya que los compuestos activos de la planta pueden interferir con la coagulación normal.


• No ingerir en grandes cantidades por personas que padezcan cualquier disfunción en la coagulación de la sangre.

• Evitar grandes dosis en pacientes con gastritis, debido a la acción irritante del ajo.

• No emplear junto con otras plantas que tambien pueden alterar la coagulación de la sangre, como el jengibre, ginkgo biloba, tanaceto, uña de gato o ginseng, por ejemplo.

• No aplicar el ajo o emplastos de esta planta directamente a la piel durante períodos prolongados de tiempo, especialmente en niños pequeños, ya que esto puede causar inflamación y quemaduras en la piel.

• Tenga cuidado si emplea dosis altas en pacientes con diabetes, ya que algunos principios activos del ajo disminuyen el nivel de azúcar en la sangre.

• No ingerir en grandes cantidades en pacientes con disfunciones de la glándula tiroides, ya que los compuestos del ajo pueden interferir con el metabolismo del yodo.

• No ingiera en grandes cantidades durante embarazo y lactancia. El ajo en dosis elevadas puede inducir el parto.

• No emplee el aceite de ajo para tratar infecciones del oido interno, especialmente en niños, ya que esto puede causar una fuerte irritación.

Antes de tomar alguna planta medicinal o suplemento herbario, asegúrese de consultar primero con un profesional de la salud. Evite el autodiagnóstico y la automedicación.